Control del mundo por el FMI y bancos
Peter Kopa, Praga, 6.12.2025
https://www.youtube.com/watch?v=0ungFqZ_wNQ
El Fondo Monetario Internacional
Aceptar créditos del Fondo Monetario Internacional (FMI) o de grandes bancos suele implicar la adopción de condiciones que pueden traducirse en pérdida de autonomía de los países prestatarios y un control político y económico sobre sus políticas internas. Estos requisitos previos abarcan reformas económicas, privatizaciones y liberalización de mercados, que limitan la capacidad de los países para definir sus propias prioridades.
Estas condiciones estaban pensadas para favorecer los intereses de USA, pero este régimen está llegando a su fin debido al impacto del grupo BRIC formado por países que se han plegado a China y Rusia y que representan ya el 46% de la población mundial y el 41% de su productividad económica. Está por ver si esta transmutación geopolítica multipolar será mejor que el mundo unipolar liderado por USA: https://www.youtube.com/watch?v=XX0ekzsd6v4
Por su parte, los grandes bancos, al igual que los organismos multilaterales, suelen establecer sus propios requisitos a cambio de préstamos, reforzando el patrón de influencia externa y condicionando las estrategias de desarrollo de los países receptores.
En resumen, existe un consenso amplio en la literatura crítica acerca de cómo los créditos del FMI y de los bancos internacionales pueden convertirse en herramientas de control y manipulación política y económica, limitando la soberanía de los países prestatarios y condicionando sus decisiones estratégicas. Ofrecemos al respecto un discurso de Jeffrey Sachs: https://www.youtube.com/watch?v=ACg8VxQtA58
Las revelaciones de la Sra. Karen Huds
El ´Bank for International Settlement´ en Basilea (Banco de Compensación Internacional) es poco conocido y tiene poca trascendencia en los medios, si tenemos en cuenta su gran importancia como el banco de los bancos centrales de todos los países del mundo. El flujo de transacciones que supervisaba esta institución en 2012 es impresionante: sólo las operaciones de compra y venta de divisas se movían a un nivel medio diario de 5.3 trillones de USD, con tendencia fuertemente ascendente, con predominio del USD, seguido del euro y del yen.
Los centros financieros que hacen estos negocios se sitúan principalmente en Gran Bretaña, USA, Singapur, Suiza y Japón. Pero sólo un porcentaje del 15 al 20% de estas operaciones estaban justificados por transacciones comerciales reales. Esto significa que más del 80 por ciento eran operaciones puramente especulativas con gran apalancamiento, lo cual hincha mucho las cifras
En el diario madrileño ˇLa Gaceta´, del 4.3.14, Karen Huds declara haber sido despedida de este banco (o del Banco Mundial, según Wikipedia) por haber denunciado prácticas de corrupción en el mismo. Como persona altamente competente, graduada en Derecho en la Universidad de Yale, había hecho allí su carrera profesional durante más de veinte años. Como asesora jurídica superior pudo observar cómo ciertas élites dominan el mundo, a través de un núcleo herméticamente cerrado de instituciones financieras y corporaciones, con la anuencia de los gobiernes líderes del planeta.
Todo esto fue rechazado por el FMI y otras instancias análogas e igualmente se han pronunciado en este sentido algunas sentencias judiciales. Pero el ˇInstituto Federal Suizo de Tecnología de Zúrich´ hizo hace 13 años un primer análisis de las relaciones que hay entre 37 millones de empresas e inversores en todo el mundo, descubriendo la existencia de una ´superentidad ‘de 147 megacorporaciones que actúan muy unidas, logrando controlar el 40% de la economía mundial: https://www.youtube.com/watch?v=vSSKpL87_Rs.
El vértice del control
Esta cúspide invisible y secreta, que supuestamente pretende dominar el mundo, ejerce una influencia importante sobre el Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional y los bancos centrales, controlando toda emisión de dinero y su circulación internacional. Para profundizar en este asunto basta poner en el buscador de Google ´credits as manipulation of banks and goverments´.
Todo lo dicho en este ensayo forma ahora como las cuadrículas de un puzle mundial de conspiración unificada desde un sólo vértice elitista, mucho más importante que los USA, China o Rusia, considerados aisladamente, El fin de este dominio es el sometimiento del individuo mediante la dependencia de la deuda y de los medios de comunicación. Las películas, la TV y el internet producen continuamente un cierto lavado de cerebro, buscando unificar sus pensamientos y preferencias. La globalización total en todos los órdenes parece ser una meta buscada por algunos para ejercer mejor su dominio sobre el mundo.
¿Cómo no acordarse aquí del ´gran hermano´ orwelliano, que gracias a la tecnología digital logra manejar el mundo? Otro indicio que parece dar razón a la Sra. Huds son las grandes mentiras que se difundían en los medios hasta hace un año y las que ya nadie acepta: el calentamiento global, el concepto cambiante de la familia, la licencia para matar nonatos, el intento de animalizar al hombre, la exaltación de los animales casi por encima del hombre, familiar heterosexual y la exaltación del placer y del sentimiento por encima de la razón. En estos puntos, todo ciudadano tiene que definirse según su propia conciencia, porque en cualquier caso tienen una profunda relevancia moral.
La deuda, instrumento para producir miedo.
Estas decisiones de conciencia inciden de hecho profundamente en la vida de un país, incluso más que el voto político, porque sus consecuencias cambian drásticamente la sociedad misma, como el tener o no tener hijos. Sólo en este punto, millones de decisiones individuales pueden hacer desaparecer étnicamente a toda una nación, creando un desequilibrio demográfico que ya hoy está preocupando a todos. ¿Esta tendencia a la igualación de pensamientos y valoraciones no está diciendo a gritos que somos todos víctimas de una trama turbia? ¿No es hora de sentarnos a pensar, a ser más críticos con las prioridades y valoraciones que nos va inculcando el ambiente en el que vivimos?
¿No sería pensable aplicar este modelo a lo que pasa con el endeudamiento de los Estados, de los bancos y hasta de las personas individuales? Porque el endeudamiento global no puede sin más ser el resultado de una serie de casualidades, sino que parece ser algo pensado de antemano para lograr un fin de dominio basado en la corrupción en todos los niveles, que refuerza adicionalmente la dependencia mediante el miedo a la delación del propio crimen. El McKinsey Global Institute (MGI) indica que la deuda global se encuentra cerca de sus máximos históricos, alcanzando 2.6 veces el PIB mundial