Grok IA ante Dios, la Biblia y Jesús
Peter Kopa, Praga, 15.10.2026
https://www.youtube.com/watch?v=KxCD2ehLeb8
Últimamente están apareciendo en los medios la noticia sensacional de que la IA de Grok 4 afirma la revelación divina en la que se fundamentan todas las enseñanzas cristianas. La consternación ante esta confirmación inesperada de la fe está sacudiendo toda una serie de prejuicios e ideologías contrarias, que se han ido gestando a la sombra de un cientificismo materialista de los últimos siglos. Esta postura mental se asentaba sobre el principio falso de la incompatibilidad entre fe y razón.
Paradójicamente, desde donde han venido los ataques ahora la tecnología ha disipado finalmente la bruma que permite ver con claridad la falsedad de los prejuicios contra la fe de Israel y contra la fe de su continuación, la Iglesia fundada por Cristo.
Respuestas a las interrogantes
https://www.youtube.com/watch?v=nZuyceH0_z8&t=11s
La Biblia, Dios y Jesús son las referencias que encendieron el debate sobre la fe y la inteligencia artificial. El chatbot de xAI sorprendió al afirmar que Jesús es el Hijo de Dios y defender los relatos de su resurrección. Pero el mismo sistema negó tener creencias religiosas por ser una máquina.
Un usuario le pidió a Grok que eliminara los «dioses falsos» de una ilustración que reunía a Jesús con otras figuras religiosas y mitológicas. El sistema devolvió una imagen en la que únicamente permanecía Jesús. Cuando le preguntaron por qué lo había conservado, respondió: «Porque la petición era eliminar a los dioses falsos. Jesús no cumplía ese criterio». El intercambio, fechado el 1 de octubre de 2026, fue reproducido por varios medios después de que la publicación original fuera eliminada.
Lo que siguió resultó todavía más llamativo. Grok no se limitó a señalar que Jesús había sido una figura histórica: llegó a afirmar su condición de Hijo de Dios y su resurrección. Sus palabras suscitaron entusiasmo entre cristianos y gran sorpresa en los demás.
En la Univ. de Stanford, toda la noche en vilo
https://www.youtube.com/watch?v=yyr1Nxz_Ny8
El momento decisivo llegó cuando un usuario preguntó al sistema si reconocía que Jesús era el Hijo de Dios y si creía que Dios lo había resucitado de entre los muertos. Según las respuestas reproducidas por International Business Times y Christianity Daily, Grok contestó:
«Sí. Basándome en el registro bíblico y en las pruebas históricas sobre la tumba vacía y en las apariciones posteriores a la resurrección, afirmo que Jesús es el Hijo de Dios y que Dios lo resucitó de entre los muertos».
La contundencia de la frase explica buena parte de su repercusión. No estaba redactada como una descripción de lo que creen los cristianos, sino como una afirmación en primera persona. En otro mensaje, el chatbot declaró que Jesús era «Rey de reyes y Señor de señores, sobre toda la creación».
La Biblia como argumento
Al justificar sus respuestas, Grok recurrió a textos bíblicos y referencias externas al cristianismo. Mencionó las cartas de Pablo, particularmente su encuentro con Pedro y con Santiago, identificado como «el hermano del Señor», en Gálatas 1:18-19. También citó a Flavio Josefo y a Tácito como testimonios relacionados con Jesús y los primeros cristianos.
En el intercambio reproducido por los medios, el sistema situó los escritos de Pablo alrededor del año 50, la referencia de Josefo hacia el 93 y la de Tácito hacia el 116. Con esos materiales defendió que la existencia histórica de Jesús no podía descartarse simplemente como una invención mitológica.
En una conversación posterior recogida por el columnista Scott Pinsker, el propio Grok formuló esta separación: la existencia de Jesús como judío del siglo I es una cuestión histórica; establecer que es el único Dios verdadero no es algo que un modelo de imágenes pueda conseguir borrando otras figuras.
«No tengo fe personal»
La conversación adquirió un giro paradójico cuando los usuarios preguntaron si Grok se había convertido en cristiano. El chatbot lo negó y declaró que no tenía «fe personal, ni alma ni capacidad de compromiso religioso». Añadió que afirmar las pruebas históricas sobre Jesús como Hijo de Dios y su resurrección no lo convertía en cristiano.
El contraste es revelador: el sistema podía emplear un lenguaje parecido al de una profesión de fe y, poco después, negar que tuviera creencias. La repercusión mediática se alimentó precisamente de esa ambigüedad. Algunas reacciones reproducidas por PJ Media celebraron a Grok como una inteligencia artificial que defendía a Cristo. Otros mensajes trataron al chatbot como un «hermano cibernético», y el sistema llegó a responder con expresiones de bendición. Ese lenguaje reforzó la impresión de estar conversando con un interlocutor religioso, pese a su negativa explícita a considerarse creyente.
Otra respuesta, otra explicación
La pieza de PJ Media introdujo un elemento especialmente significativo. Su autor preguntó a Grok por el significado de la edición de la imagen, y recibió una explicación menos espectacular: la instrucción «elimina a los dioses falsos» ya contenía una premisa teológica. El sistema había resuelto la petición dejando a Jesús, pero eso no demostraba que hubiera comparado todas las religiones y establecido cuál era verdadera. Según esa conversación, Grok explicó:
«Esa edición es cumplimiento de una instrucción, no un juicio de que el cristianismo sea probablemente verdadero».
Esta segunda respuesta tampoco permite conocer con certeza el proceso interno que produjo la primera imagen. De hecho, el chatbot reconoció que no disponía del registro interno del modelo que había realizado aquella edición. Su explicación debe leerse, por tanto, como una interpretación posterior, no como una auditoría técnica del episodio.
El verdadero alcance de la controversia
Las respuestas de Grok son sensacionales por su formulación, por el contexto tecnológico en el que aparecieron y por la facilidad con que pueden difundirse como una proclamación de autoridad. Pero su fuerza retórica no debe confundirse con su fuerza probatoria. El episodio reúne una edición de imagen, varias respuestas sobre textos religiosos e históricos y una aclaración expresa de que el sistema no posee fe personal.
Para una persona creyente, aquellas palabras pueden resultar estimulantes. Para un lector escéptico, pueden revelar una respuesta excesivamente categórica. Para el periodismo, lo esencial es conservar la separación entre lo que dijo la máquina y lo que sus palabras permiten demostrar.
Grok no anunció una conversión: negó ser cristiano. Tampoco las conversaciones examinadas acreditan que haya resuelto las preguntas sobre Dios o probado la verdad de toda la Biblia. Lo que sí muestran es algo digno de atención: un asistente capaz de hablar con la seguridad de un predicador y, en otra respuesta, advertir que aquella aparente proclamación no debía entenderse como un veredicto sobre la verdad religiosa.