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El Card. Sarah se planta ante la UE

 

 

El Card. Sarah se planta ante la UE
Peter Kopa, Praga, 25.9.2026

https://youtu.be/pug22VZybzs

Ofrecemos abajo un resumen del discurso del Card. Sarah ante el Parlamento Europeo en Bruselas, el 15 de julio de 2026, donde tuvo la valentía de acusar a la UE de colonizadora ideológica en Africa. El texto completo con opción de la lengua española puede leerse aquí: https://www.iurisnaturalis.com/ver-ficha/5502.

Es muy indicativo comprobar que las diecisiete metas de la Agenda de Davos 2030 emplean igualmente palabras ambiguas, que fueron asumidas tal cual por la ONU y la UE. ¿Habría un vértice de poder oculto manipulador? https://www.youtube.com/watch?v=6BR0yVTQzSQ&t=40s

 

Palabras de la UE de doble fondo

¿Cuándo Europa y África utilizan las mismas palabras derechos dignidad salud familia se refieren realmente a lo mismo? Esto lo cuestionó El Card. Sarah ante la cámara del parlamento europeo en Bruselas. El cardenal Robert Sarah africano, oriundo de Guinea, creció bajo una dictadura que perseguía la fe. Es un hombre que sabe bien lo que ocurre cuando los poderosos deciden por los pobres. No habla en términos teóricos.  Sarah proviene de un pueblo adonde los misioneros llevaron el evangelio. Vio como su tierra pasaba del colonialismo a la independencia y luego a una dictadura marxista que cerró las iglesias.

Formalmente, Europa ayuda a África firmando acuerdos bajo la apariencia de pura generosidad: el continente rico tiende la mano a los pobres y así es precisamente como se narra la historia. Pero Sara nos invita a detenernos y plantearnos la primera pregunta incómoda: ¿esta ayuda es realmente gratuita o viene con condiciones ocultas? El Card. denuncia que los fondos europeos suelen estar supeditados a una agenda específica, como condición ineludible. Supone aceptar ciertas reformas que se aprueban bajo palabras biensonantes como salud sexual y reproductiva, igualdad de género etc.

Pero qué significan realmente esas palabras porque, como señala Sarah, la expresión salud reproductiva suele ocultar prácticas que atentan contra la vida de los niños no nacidos y tras la igualdad de género suele esconderse toda la ideología de género. Las palabras dicen una cosa el contenido dicta otro significado. https://thinktanklatam.org/palabras-que-lavan-el-cerebro/

Esto es una espada de Damocles, porque si las mismas palabras significan cosas opuestas entonces el diálogo es falso y no puede haber entendimiento. Nos estaríamos engañando. Y aquí el cardenal desciende aún más hasta un punto que muy pocos se atreven a mencionar:  esta ambigüedad, afirma, no es casualidad alguna, sino que las palabras en cuestión se eligen deliberadamente, porque suenan bien y ocultan lo que si se dijera abiertamente muchos africanos lo rechazarían.

Lo que Sara denuncia como exportación a África es exactamente el mismo método que se ha utilizado durante años en occidente y ahora incluso dentro de la propia iglesia. Es el truco de palabras de doble fondo: la familia ya no significa padre madre e hijos, el amor termina justificándolo todo, e incluso dentro de la iglesia surgió una nueva palabra que se repite por todas partes que es la sinodalidad.

En tiempos pasados, los acuerdos comerciales y la ayuda al desarrollo exportaban desde Europa mercancías y se imponían fronteras. Hoy se exportan ideas y se imponen leyes. Las herramientas no cambian la lógica de la dominación, que sigue siendo la misma: y aquí está la frase que tiene mayor peso, dirigida desde Africa a Europa: ´ lo estás haciendo otra vez´ no es una acusación casual, es el diagnóstico de un africano que reconoce bajo el lenguaje de los derechos el viejo rostro del amo colonizador.

https://www.youtube.com/watch?v=7NXwHtPFbac

Detengámonos un momento porque la paradoja es enorme. Quienes se presentan como defensores de la libertad y los derechos humanos son, según Sarah, precisamente quienes no respetan la libertad más básica, la libertad de un pueblo para seguir siendo el mismo. Y aquí surge otra pregunta aún más incómoda: si realmente se tratara de libertad, por qué condicionar la ayuda a ciertas condiciones. La libertad no se impone, se ofrece. Lo que se impone por definición deja de ser libertad.

Según Sarah, un pueblo tiene derecho a vivir, preservar y transmitir su propia cultura religiosa y familiar, del mismo modo que toda persona tiene derecho a profesar su propia fe. Es un giro radical, ya que la verdadera intolerancia – sugiere el cardenal – no es la de África defendiendo su fe sino la de una Europa que ya no tolera a nadie que piense diferente. Quizás este es el problema más profundo de todos porque quienes han perdido algo valioso no pueden tolerar a quienes aún lo poseen y África aún conserva lo que Europa ha perdido: la fe de los niños, el sentido del sagrado y el respeto ante la verdad.

Para ser justos hay que decir que no toda la ayuda europea está contaminada en este sentido y que muchos en Europa la ofrecen de buena fe, por lo que sería injusto tachar toda cooperación de conspiración. África misma tiene sus problemas, sus injusticias, sus profundas heridas. No es un paraíso perfecto que deba ser defendido en bloque. Sin embargo, la idea de Sarah sigue vigente y es acertada:  la ayuda nunca debe convertirse en un caballo de Troya, porque quienes dan con una mano no pueden manchar su conciencia con la otra.

Por este motivo el cardenal pidió a los parlamentarios europeos una cooperación libre y sin ataduras ideológicas. Volvamos entonces a la pregunta del principio, la que parecía tan sencilla. Las mismas palabras siguen significando lo mismo, significando otra cosa. El Card. Sarah responde que no debemos rendirnos, invitándonos a redescubrir el verdadero significado de las palabras, que la dignidad vuelva a significar respeto por la vida, que la palabra familia signifique padre madre e hijos y que la libertad incluya también la libertad de creer. Cuando las palabras pierden su significado real no solo muere el lenguaje, sino que también muere la verdad y con ella la posibilidad misma de la comprensión humana.

Esta es la batalla que un anciano cardenal africano fue a librar en el corazón de Europa, recordándole que en otros tiempos fue precisamente la fe lo que la hizo grande. La pregunta final no la hacemos a Sarah, sino que la dirigimos a ustedes, para que cuando escuchen esas ideas tan reconfortantes se detengan a preguntarse qué esconden realmente ciertas palabras, porque aprender a hacernos esta pregunta de nuevo es quizás la primera manera de evitar ser colonizados otra vez.

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