Reflexiones sobre la campaña del covid 19

 

Peter Kopa, 21.2.2022

En las reflexiones sobre la campaña del covid 19,  el mundo aparece bastante marcado por estos más de 2 años de continua crisis desencadenada por el virus: preocupaciones de contagios, de muertes de seres queridos, de todo tipo de daños colaterales como el cierre de empresas pequeñas y grandes y la pérdida de puestos de trabajo. Llegó el momento de hacer un parón y reflexionar sobre todo esto y en lo cual cabe reconocer también aspectos muy positivos.

En vastos sectores de la población mundial se ha perdido mucha fuerza moral y ahora precisamente se trata de recuperar esta capacidad de resistir ante el sufrimiento y ante los problemas. Está debilidad se debe en primer lugar a que el hombre no se conoce a sí mismo (La identidad del hombre:  ser o no ser) porque tantas veces nadie le ha contado que es una criatura con una dignidad infinita y con un destino eterno y trascendente. En esta convicción se apoya la ética y la moral judeo-cristiana de todos los tiempos y que ha dado grandeza al Occidente.

Aspectos positivos de la crisis

En primer lugar, vemos cómo en Youtube cada vez más y miles de vídeos tratan sobre el tema de Dios de una u otra forma, o sobre la vida eterna, sobre el alma o sobre temas mistéricos Detrás de todo esto está, lógicamente, la preocupación que tiene el hombre de saber quién es el y qué pasa después de la muerte.

No podemos dejar de ver que en realidad el mundo ha seguido su curso, en su gran mayoría, y que todo el montaje de la pandemia ha sido provocado por una élite económica. La mayoría han seguido trabajando, millones de madres han seguido cuidando a sus hijos y millones de padres han sido fieles en sacar adelante la familia. Luego está el vasto panorama que nos ofrecen instituciones benéficas se han sacrificado o que se ha empeñado en serio para ayudar a los demás. Un especial reconocimiento merece el personal sanitario, que no sólo ha hecho todo lo que ha podido, si no que muchísimos han entregado la vida en el intento ayudar a los demás.

las grandes demostraciones de protesta sobre todo en Europa y en Estados Unidos y Australia (Pandemia: aclaraciones y denuncias) han creado un ambiente de lucha para defender los derechos fundamentales del hombre, que están garantizados en las constituciones de cada país. Llama la atención el espectáculo que hemos visto y vemos de unos 200 países obedeciendo a unas órdenes al mismo tiempo. Otra cosa extraña es que los estados se hayan saltado las exigencias constitucionales y se hayan llevado por delante muchísimas formas muy antiguas de tratar bien a la gente. De pronto el pueblo se convirtió en una especie de masa culpable por no colaborar con el gobierno.

Por tanto, no es no es de extrañar que hayan surgido tantas sospechas de conspiración entre las grandes multinacionales y el gobierno o los gobiernos como si un vértice oculto hubiese organizado hace años una distribución de sus agentes secretos en todas las posiciones claves en los cuerpos políticos, legislativos y judiciales en todo el mundo.

Un futuro esperanzador

La forma óptima de afrontar todo este problema al futuro es y cada uno mejore el mismo moralmente tal como nos lo dice Jordan Peterson. No es un problema reforma de estructuras, sino sobre todo un problema de consolidación moral del hombre, para que deje de mentir, robar, levantar falso testimonio contra otros etc. Con el correr del tiempo ante la pandemia se han llegado a acumular muchos indicios y pruebas de que el coronavirus una creación de laboratorio en China, justamente con el fin de desencadenar una pandemia. Esto lo sostienen ahora varios premios Nobel y también hay muchísimos indicios que investiga del Senado en USA y en muchísimas otras fuentes que en parte ofrecemos en ese artículo.

Lastimosamente sigue la tendencia oficial del tremendismo, la inclinación que tienen los Estados a aterrorizar a la gente con todo tipo de noticias malas, silenciándose a la vez otras, cómo ha sido en su momento la ´Barrington Declaration´. Hoy se sabe que los millones de muertos por COVID por el no son reales porque al menos la mitad ha fallecido no por el COVID sino con el COVID.

 

 

 

Reflections on the covid 19 campaign

Peter Kopa, 21.2.2022

Everyone is quite marked by these more than 2 years of continuous crisis triggered by the virus: worries about contagions, deaths of loved ones, all kinds of collateral damage such as the closure of small and large companies and the loss of jobs. The time has come to pause and make some reflections on the covid 19 campaign, and in this we must also recognize very positive aspects.

Vast sectors of the world’s population have lost a great deal of moral strength, and now it is precisely a question of recovering this capacity to resist suffering and problems. This weakness is due in the first place to the fact that man does not know himself because so many times no one has told him that he is a creature with infinite dignity and with an eternal and transcendent destiny. It is on this conviction that the Judeo-Christian ethics and morals of all times are based.

 

Positive aspects of the crisis

In the first place, we see how on Youtube increasingly thousands of videos deal with the subject of God in one way or another, or about eternal life, about the soul or about mystical topics.

We cannot fail to see that in reality the world has continued its course, for the most part, and that the whole pandemic set-up has been provoked by an economic elite. The majority have continued to work, millions of mothers have continued to care for their children and millions of fathers have been faithful in raising a family. Then there is the vast panorama of charities that have sacrificed or gone to great lengths to help others. A special recognition deserves the health personnel, who not only have done everything they could, but many have given their lives in an attempt to help others.

The great demonstrations, especially in Europe and the United States, have created an atmosphere of struggle to defend the fundamental rights of man, which are guaranteed in the constitutions of each country. It is striking the spectacle we have seen and are seeing of a total of 200 countries obeying orders at the same time. Another strange thing is that the states have bypassed the constitutional requirements and have taken away a lot of very old ways of treating people well. Suddenly the people became a kind of guilty mass for not cooperating with the government.

It is therefore not surprising that so many suspicions of collusion between the big multinationals and the government(s) have arisen as if a hidden apex had organized years ago a distribution of its secret agents in all key positions in political, legislative and judicial bodies all over the world.

A hopeful future

The optimal way to face all this problem in the future is for everyone to improve himself morally, as Jordan Peterson tells us. It is not a problem of reform of structures, but above all a problem of moral consolidation of man, so that he stops lying, stealing, raising false testimony against others, etc. With the passage of time, in the face of the pandemic, many indications and proofs have accumulated that the coronavirus was a laboratory creation in China, precisely for the purpose of unleashing a pandemic. This is now supported by several Nobel Prize winners and there is also a lot of indications that investigates the U.S. Senate and many other sources that we offer in part in this article.

Unfortunately, the official tendency of tremendism continues, the inclination of the States to terrorize the people with all kinds of bad news, silencing at the same time others, as it has been in its moment the ‘Barrington Declaration’. Today it is known that the millions of deaths caused by COVID are not real because at least half of them have died not because of COVID but with COVID.