Rasgos antidemocráticos del populismo 

 

https://www.youtube.com/watch?v=IwHhV7tyXkE

Peter Kopa, Praga, Noviembre 2017    

     El proceso democrático que llevó a la victoria a D. Trump es sólo aparentemente populista, porque no responde a las condiciones definitorias esenciales del populismo.

A nivel mundial, el populismo político es un hecho que manifiesta  el intento de ofrecer soluciones radicales, situado en la extrema derecha o izquierda. Quizás los exponentes más puros del populismo sean hoy por hoy Venezuela y Bolivia.  En Europa y en cada país tiene sus características propias:

  1. El populismo afirma con muchos ruidos y vítores, que son los únicos que realmente representan al pueblo como sus exclusivos representantes. Al mismo tiempo –el de la izquierda- acusan a sus competidores políticos de corrupción, sobre todo a las élites. Este posicionamiento político es proclamado dogmáticamente, como una especie de axioma que no admite prueba contraria, por lo que se puede definir como una ideología que tiende a cancelar las reglas de la democracia pluralista, huérfana de un ideario de principios arraigados en los Derechos Humanos.
  2. En consecuencia niega toda legitimidad política a otros partidos, por lo que si el resultado de una votación se opone a sus pretensiones, inmediatamente impugnan la votación misma aduciendo que no refleja a la mayoría silenciosa.
  3. El populismo no suele prestarse a una discusión política abierta con otros partidos, porque de entrada los consideran inaceptables. Por tanto, tiende a una polarización política de lucha de clases. Las ideologías en torno al cambio climático, al genderismo etc. tienen cultivan una dinámica populista, que aparece cuando alguien ´se atrave´ a levantar una opinión contraria.

El  populismo  tiende a captar también a personalidades importantes, pero políticamente frustradas, para que apoyen su acción. Esto lo está haciendo Erdogan en Turquía y el partido AfD – Alternativa para Alemania- en Alemania.

En perspectiva histórica el populismo ha sido la estrategia de combate en Francia, que desembocó en la Revolución Francesa, que costó la vida a 2 millones. Hacia finales del siglo XIX había una ´populist party´en USA y en el siglo pasado vemos  a donde ha llevado el populismo en Rusia, y después en Alemania. Una vez instalados en el poder, siempre han acudido a la violencia, a las ´limpias´políticas y a la esclavización de sus opositores. El populismo siempre ha tenido un poco de razón en sus pretensiones, y con esta poca verdad siempre han sabido pescar al menos a una minoría relativa, desde la cual han implantado luego su poder político hegemónico. Podría decirse que es la mala sombra de la democracia, que se nutre de las ambiciones y rabias de los ciudadanos antidemocráticos.

Así, en la Revolución Francesa se acudió a la guillotina, el comunismo a las liquidaciones en masa y Hitler a la persecución brutal de sus opositores. Lógicamente, hoy por hoy no cabe suponer estos extremos, pero sí técnicas sutiles de infiltración en todas las funciones públicas, como está sucediendo en Turquía.

Aunque he mencionado la revolución bolchevique de 1917 como un caso de populismo, hay que precisar que  inicialmente se formó una grupo de intelectuales europeos que excogitaron el comunismo a partir de algunos filósofos idealistas alemanes como Engels y Feuerbach, siendo su máximo representante Karl Marx, un judío alemán procedente de las clases sociales medias, casado con una mujer de alcurnia que le dio en este sentido muchas ventajas.  Sólo después se pasó a la ejecución de la teoría marxista con la pretensión de que primero había que abrir los ojos al pueblo, para que se convenzan de su explotación por la nobleza. 

Esta estrategia de previo maleamiento se llevó a cabo también en otros contextos, como es por ejemplo el religioso, cuando aparece una secta que se autopronuncia como la verdadera intérprete de los designios divinos. Así han nacido muchísimas agrupaciones confesionales, sobre todo en los USA, casi todas inspiradas en las Sagradas Escrituras, con una estrategia de acción de tipo empresarial.

Hace unos anos, la problemática de la inmigración está dando argumentos a reacciones políticas polarizadas en la derecha, apareciendo en sus filas personas del ´establishment´, gentes de las élites, por lo que este movimiento merece ser escuchado, siempre que antes estuviera dispuesto al diálogo y al respeto de los demás partidos o grupos de acción política. Creo que este fenómeno puede verse en el Brexit y en el Front National de Francia. 

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Este artículo está inspirado en las ideas del Sr. Jan-Werner Mueller, de origen alemán, Profesor de Teoría Política e Historia de las Ideas en la Princeton University de USA. Cfr. ´Was ist Populismus? Ein Essay´ fue editado en alemán por Suhrkamp, Berlin 2016 y luego comentado en la Neue Zuercher Zeitung, Zuerich.

 

https://www.youtube.com/watch?v=IwHhV7tyXkE

Undemocratic features of populism

The democratic process that led to Mr. Trump’s victory is only apparently populist, because it does not respond to the essential defining conditions of populism.

At the global level, political populism is a fact that manifests the attempt to offer radical solutions, situated on the extreme right or left. Perhaps the purest exponents of populism today are Venezuela and Bolivia.  In Europe and in each country, it has its own characteristics:

Populism claims with many noises and cheers, that they are the only ones that really represent the people as their exclusive representatives. At the same time – that of the left – they accuse their political competitors of corruption, especially the elites. This political position is dogmatically proclaimed, as a kind of axiom that does not admit any contrary evidence, so that it can be defined as an ideology that tends to cancel out the rules of pluralist democracy, orphaned by an ideology of principles rooted in Human Rights.

Consequently, it denies all political legitimacy to other parties, so that if the result of a vote is contrary to their claims, they immediately challenge the vote itself on the grounds that it does not reflect the silent majority.

Populism does not usually lend itself to open political discussion with other parties, because they consider them unacceptable from the outset. It therefore tends towards class-struggle political polarization. The ideologies surrounding climate change, genderism, etc. have a populist dynamic, which appears when someone ‘crosses over’ to raise an opposing opinion.

Populism also tends to attract important but politically frustrated personalities to support its action. This is being done by Erdogan in Turkey and by the AfD party – Alternative to Germany – in Germany.

In historical perspective, populism has been the combat strategy in France, which led to the French Revolution, which cost the lives of 2 million people. Towards the end of the 19th century there was a ‘populist party’ in the USA and in the last century we see where populism has led in Russia, and later in Germany. Once in power, they have always resorted to violence, ‘clean’ politics and the enslavement of their opponents. Populism has always been a little right in its claims, and with this little truth they have always been able to catch at least a relative minority, from which they have then implanted their hegemonic political power. It could be said that it is the bad shadow of democracy, which feeds on the ambitions and rages of undemocratic citizens.

Thus, in the French Revolution the guillotine was used, communism was used for mass liquidations and Hitler for the brutal persecution of his opponents. Logically, these extremes cannot be assumed today, but subtle techniques of infiltration into all public functions can be assumed, as is happening in Turkey.

Although I have mentioned the 1917 Bolshevik revolution as a case of populism, it should be pointed out that initially a group of European intellectuals were formed who excognized communism from some idealistic German philosophers such as Engels and Feuerbach, their maximum representative being Karl Marx, a German Jew from the low social classes, married to a woman of high birth, who gave him many advantages in this sense.  Only later did the Marxist theory come into play, with the claim that first the eyes of the people had to be opened, so that they would be convinced of their exploitation by the nobility. 

 

This strategy of prior malevolence was also carried out in other contexts, such as the religious one, when a sect appeared that claimed to be the true interpreter of the divine designs. This is how many religious groups were born, especially in the USA, almost all of them inspired by the Holy Scriptures, with a strategy of action of a business type.

A few years ago, the problem of immigration was giving rise to polarized political reactions on the right, with people from the establishment appearing in its ranks, people from the elite, so this movement deserves to be heard, provided that it is first willing to dialogue and respect other parties or political action groups. I think this phenomenon can be seen in Brexit and the Front National in France. 

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This article is inspired by the ideas of Mr. Jan-Werner Mueller, of German origin, Professor of Political Theory and History of Ideas at Princeton University in the USA. Cfr. ‘What is Populisms? Ein Essay’ was published in German by Suhrkamp, Berlin 2016 and later commented on in the Neue Zuercher Zeitung, Zuerich.

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