El déficit de nacimientos hunde la economía

The English version is at the end of this text

Peter Kopa

https://www.youtube.com/watch?v=eQXHc-tJMXM

Praga, noviembre 2018

En Múnich investiga y enseňa Uwe Sunde, un prestigioso economista que ha publicado un artículo científico en el ´Journal of Population Economics´, que ha creado consternación: ´Demographic Dynamics and Long-Run Development: Insights for the Secular Stagnation Debate´. Bajo este título, sus conclusiones responden al sentido común de muchísima gente no especialista en la materia: que el bajón económico a partir del 2008 se debe, en última instancia, al déficit de nacimientos, sobre todo en los países de mayor prosperidad. Durante muchos años, esto era una patata caliente en manos de políticos y científicos, porque les hubiera obligado a reconocer grandes errores y a revisar la política social y familiar.

Uwe Sunde lo explica mediante su concepto del paso a través del umbral demográfico, que consiste en que inicialmente hubo mayor longevidad y posteriormente se produjo un bajón de nacimientos. Esto favoreció por un corto periodo una mayor formación profesional  y una mayor riqueza per cápita, pero luego fue bajando el crecimiento económico. Por esta razón seguimos por debajo de los niveles de productividad económica del 2008 y parece difícil que pueda recuperarse a corto plazo el terreno perdido. 

Donde mejor se puede comprobar este proceso es en los países occidentales, donde, sin embargo, la globalización ha permitido hasta ahora mantener un nivel de prosperidad económica relativamente alto, también porque los países ricos han sabido aprovechar la mano de obra de menor costo en los países emergentes.  Pero el paulatino aumento de este costo –por ejemplo, la subida del costo de al mano de obra en la China- está erosionando esta ventaja. 

Otro factor favorable es el progreso tecnológico, pero está por ver cuándo se manifestará en las estadísticas. Según Sunde, los países occidentales han alcanzado el pico máximo de su crecimiento  económico en el periodo desde el final de la segunda guerra mundial hasta el ano 2008. Como es bien sabido, el déficit de nacimiento está causando grandes problemas también en la China y en cualquier otro país en donde la gente ha hecho el mal negocio de preferir un coche, una carrera o unas vacaciones a cambio de hijos. Este proceso está manifestando consecuencias dolorosas sobre todo en los sistemas de pensiones y previsión social, y, en general contribuyen a subir los impuestos, que en los países de la OECD está ya muy cerca del 50%, si se incluye el IVA.

Y está por ver el impacto del alto costo en la lucha contra el terrorismo islámico y del mantenimiento de cientos de miles de fugitivos árabes y africanos en Europa, hasta que comiencen a ser laboralmente productivos y se integren cultural y socialmente en nuestro mundo.

Fuente: Neue Zuercher Zeitung, Suiza

 

 

Peter Kopa

The birth-deficit slows down the Economy

https://www.youtube.com/watch?v=eQXHc-tJMXM

Prague, November 2018

In Munich, Uwe Sunde, a renowned economist who has published a scientific article in the Journal of Population Economics, is researching and creating consternation: ‘Demographic Dynamics and Long-Run Development: Insights for the Secular Stagnation Debate’. Under this title, his conclusions respond to the common sense of many non-specialists in the field: that the economic downturn since 2008 is ultimately due to the birth deficit, especially in the most prosperous countries. For many years, this was a hot potato in the hands of politicians and scientists, because it would have forced them to recognize major errors and to review social and family policy.

Uwe Sunde explains this with his concept of crossing the demographic threshold, which is that initially there was greater longevity and later there was a drop in births. For a short period, this led to more vocational training and greater per capita wealth, but then economic growth slowed down. For this reason, we are still below the economic productivity levels of 2008 and it seems difficult to recover the lost ground in the short term.

This process can best be seen in Western countries, where, however, globalization has so far made it possible to maintain a relatively high level of economic prosperity, also because rich countries have been able to take advantage of lower-cost labor in emerging countries.  But the gradual increase in this cost – for example, the rise in the cost of labor in China – is eroding this advantage.

Another favorable factor is technological progress, but it remains to be seen when it will manifest itself in the statistics. According to Sunde, Western countries have reached the peak of their economic growth in the period from the end of World War II to 2008. As is well known, the birth deficit is causing big problems also in China and in any other country where people have made the bad business of preferring a car, a career or a vacation in exchange for children. This process has painful consequences, especially for pension and welfare systems, and generally contributes to higher taxes, which in OECD countries are already close to 50%, if VAT is included.

And we have yet to see the impact of the high cost in the fight against Islamic terrorism and of keeping hundreds of thousands of Arab and African fugitives in Europe, until they start to be productive in their work and become culturally and socially integrated in our world.

 

Source: Neue Zuercher Zeitung, Switzerland -Translated with www.DeepL.com/Translator (free version)

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